10 señales para reconocer a un mal líder, ¡cuidado!

El liderazgo es algo que nos atañe a todos, en mayor o menor medida, porque nuestras vidas tienen múltiples áreas y en cada una de ella tenemos que asumir algún grado de liderazgo o compartir con alguien que asuma ese rol. Son muchos los artículos y textos que nos orientan acerca de cómo ser buenos líderes, y es genial contar con esa información que nos sirva de guía, pero en esta ocasión te quiero dar 10 señales claves que te permitirán encender tus alarmas y detectar cuando alguien (que podrías ser incluso tú) no está siendo el gran líder que podría ser.

Elementos clave para detectar a un mal líder (o qué debes evitar a toda costa).

Un líder es el ejemplo a seguir del grupo, no una figura a la cual temer

1. No toma decisiones (o no lo hace a tiempo).

Las decisiones pueden ser difíciles o estresantes para la mayoría de nosotros, pero un líder necesita saber cómo enfrentarse a ellas. El liderazgo implica no evitar las decisiones, comprender que cada una de ellas conlleva ventajas y desventajas, que puede que no podamos complacer a todos pero que aún así es imperativo que el líder piense por sí mismo, en función de la empresa y el cargo que ocupa, y lleve a cabo sin demoras esta labor.

2. No asume sus responsabilidades.

El líder es responsable de sí, de sus actos y, posteriormente, de los de su equipo. Es por esto que es tan importante que mantenga una buena comunicación con todos sus integrantes y esté al tanto de cómo conducir los procesos propios de su trabajo ya que debe estar en la capacidad de responder por aquello realizado bajo su cargo (tanto en los mejores como en los menos afortunados casos).

3. Es excesivamente rígido.

Un buen líder practica la comunicación asertiva

Una de las características definitorias de un buen líder debe ser la flexibilidad. ¿Por qué? Porque él debe estar alineado con la misión y los valores de la empresa, cumplir sus responsabilidades y, a la vez, saber gestionar a todo su equipo para la consecución de las metas que se han trazado. Considerando que debe trabajar en conjunto con tantas instancias diferentes, incluyendo las individualidades de su equipo de trabajo, es vital que sea flexible, asertivo y sepa escuchar.

4. No confía en su equipo.

Ser un líder conlleva una inmensa responsabilidad y una diversidad de tareas que necesitan la intervención de más de una persona (y es por eso que le son designadas al grupo que encabeza el líder). Debido a esto, el líder debe construir un equipo en el que confíe lo suficiente como para poder delegar sin angustia el trabajo que así lo requiera, conociendo las fortalezas de cada una de las personas a su cargo para que cada jornada fluya de la mejor forma posible, pueda supervisar el trabajo sin caer en la intromisión y este sea realizado por la persona más indicada para hacerlo dentro del equipo, permitiendo que su talento sea visible y se cristalice en cada producto.

5. No establece los límites que el rol requiere.

Como mencioné anteriormente, es importante la comunicación del líder tanto con sus superiores como con las personas a su cargo, pero no debe perder de vista el rol que ocupa, e intentar mostrarse como un amigo más en el ámbito laboral. Mucho menos debe mostrar favoritismo por alguno de los miembros del equipo que dirige, es clave que mantenga el equilibrio y las características que requiere el rol que ocupa.

6. Es indisciplinado.

Un líder necesita ser disciplinado, tanto con sus espacios como con su trabajo

Esta acotación bien valdría para cualquiera que ocupe un puesto dentro de una empresa, pero es aún más relevante en el caso de un líder ya que él debe estar involucrado en cada una de las etapas establecidas para llegar a un objetivo determinado, así como también debe estar en la capacidad de transmitirle ese camino a seguir a todos los miembros de su equipo, manteniéndolos motivados y trabajando coordinadamente por un fin común.

7. Humor cambiante.

Todos somos humanos y puede que tengamos algunos días mejores que otros. Sin embargo, esto no es excusa para que nos volvamos exageradamente cambiantes ni impredecibles. En el caso del líder, él es quien necesita contar con más estabilidad dentro del grupo puesto que una de sus tareas es saber lidiar con las particularidades de cada quien, esto puede ser complicado y muchas veces una excelente alternativa es que el líder busque apoyo en una ayuda externa.

8. Tiene prácticas poco éticas con su equipo.

El líder debe ser un ejemplo a seguir, con esto no quiero decir que debe ser perfecto pero al menos debe ser respetuoso, equilibrado y responsable. Por eso, es inadmisible que utilice prácticas de intimidación, que se escude en el poder que detenta para abusar de otros, que sea tan exigente que lleve al límite a los empleados o que no reconozca aquello que hacen bien.

La rectitud y la disciplina, nunca implican crueldad ni maltrato.

9. Es poco genuino.

Un buen líder debe estar en contacto con sus propios pensamientos y emociones para poder conectar con los demás, sólo así puede ser percibido como alguien sincero y los otros pueden abrirse a trabajar colaborativamente con él por una meta común. Una vez que el líder logra establecer un vínculo con quienes lo rodean, puede identificar sinceramente su esfuerzo, dedicación, logros y aquello que se les dificulta, pudiendo entonces ofrecer la felicitación u orientación más adecuada.

10. No evoluciona.

Un buen líder es un ejemplo

Tal como comenté más arriba, un buen líder es un ejemplo a seguir (de hecho, creo que esa sería una de las cosas que, en mi criterio personal, debe definir a un líder). Entonces, si como líder quieres que la empresa y todas las personas bajo tu cargo crezcan, se desarrollen y conquisten nuevos mercados comienza por ti, el progreso (aunque sea individual) tiene un efecto contagioso y, contigo, crecerán todos aquellos que te rodean.

Luis Gil– Inspira y Avanza.

Puedes tener la vida que deseas. Sabemos cómo guiarte: www.inspirayavanza.com

Desarrollo Personal y Profesional.  Mentoring Empresarial. Conferencias y Talleres transformadores.
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Basado en textos de: https://www.linkedin.com/pulse/how-protect-yourself-from-becoming-bad-leader-john-eades, https://www.euroresidentes.com/empresa/liderazgo/13-senales-de-que-estas-con-un-mal-lider, http://www.eleconomista.es/gestion-empresarial/noticias/4742499/04/13/10-claves-para-descubrir-a-un-mal-lider.html, https://www.expoknews.com/6-caracteristicas-de-un-mal-lider/, https://www.up-spain.com/blog/errores-de-liderazgo-que-deberias-evitar/
Imágenes cortesía de:  http://blog.pravsinfotech.com/what-kind-of-leader-are-you/, https://sites.psu.edu/leadership/2014/06/30/a-humorous-survival-guide-for-enduring-poor-leadership/, http://adventuretime.wikia.com/wiki/File:Talk_to_the_hand.jpg, https://www.vix.com/es/btg/curiosidades/62059/no-eres-desordenado-eres-brillante-la-ciencia-dice-que-las-personas-desorganizadas-son-mas-creativas y https://www.dreamstime.com/stock-illustration-happy-businessman-growing-graph-elegant-line-graphs-statistics-image91300755

About the Author:

Luis M. Gil (@inspirayavanza) (@luismagh) es Ingeniero Industrial por la Universidad de Sevilla, Master en Coaching Personal, Directivo y Empresarial. Creador de Inspira y Avanza, es conferenciante, mentor de empresas y experto en desarrollo personal y de organizaciones. En 2012 publicó su primer libro, “La espiral de la felicidad”.

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