Muchos de nosotros nos hemos visto extremadamente atareados, con un montón de pendientes por hacer y sin saber cómo comenzar siquiera. Para evitar momentos como esos Stephen Covey plantea un modelo con cuatro cuadrantes que te puede ayudar a optimizar la manera como utilizas tu valioso tiempo.

Los cuatro cuadrantes de Stephen Covey son una excelente manera de optimizar tu tiempo.

 

Aquí tienes el video donde podrás aprender rápido cómo utilizarlo y sacarte el mejor partido para tu día a día:

 

Lo urgente e importante.

Es aquello que requiere atención inmediata por su naturaleza o gravedad… es aquello que no has tenido planificado antes, como por ejemplo las emergencias, las crisis y los proyectos con fecha de culminación cercana.

En estos casos, debes atender y resolver el problema lo más pronto posible y luego pensar en cómo pasarlo al siguiente cuadrante.

Lo no urgente e importante.

Es la sección más importante. Sus efectos no son perceptibles a corto plazo pero atender este cuadrante te ahorrará más de un dolor de cabeza.

Ejemplos de este cuadrante son la adquisición de hábitos o tomar acciones preventivas que eviten que tus pendientes pasen al cuadrante anterior. La clave para trabajar en este cuadrante está en la planificación, por lo que una excelente alternativa es hacer una lista de cosas por hacer y asignarles un espacio dentro de tu agenda.

Recomendación: Intenta que la mayoría de tus pendientes se ubiquen dentro de este cuadrante.

Lo urgente y no importante. 

Son imprevistos que no son graves… pueden ser tareas encomendadas con inmediatez pero que no tienen mayor trascendencia, como por ejemplo las llamadas telefónicas, las respuestas a mensajes urgentes y las interrupciones en la oficina.

¿Qué hacer ante las actividades que están incluidas en este cuadrante? Delega toda aquellas que sea posible reduce al máximo las interrupciones y centra tu atención en lo que realmente la requiere.

Lo no urgente, ni importante.

Este cuadrante se refiere a cosas irrelevantes que consumen nuestro tiempo y aun así puede que las disfrutemos. Un claro (y muy común ejemplo) de esto es el uso desmesurado de las redes sociales o pasar largo tiempo frente a la televisión.

Como estas actividades no son urgentes ni importantes lo mejor es postergarlas e irlas reduciendo a su mínima expresión hasta eliminarlas por completo.

Luis Gil– Inspira y Avanza.

Puedes tener la vida que deseas. Sabemos cómo guiarte: www.inspirayavanza.com

Desarrollo Personal y Profesional.  Mentoring Empresarial. Conferencias y Talleres transformadores.
____________________________________________________________________________________________