Si no puedes tú solo, no te hundas. No eres la primera persona a la que le pasa, ni tampoco serás la última. Si en eso concreto que tanto quieres conseguir, en aquel cambio que quieres provocar, en ese mal hábito que quieres superar, te falta conocer el mejor camino, tu fuerza de voluntad se tambalea o te descubres en reacciones que te devuelven al punto inicial: no te castigues injustamente, TAMPOCO TE RINDAS.

El fracaso sólo sucede cuando te rindes

Eres humano, como todos. Piensa que hasta un cirujano busca a un compañero que suture sus heridas, imagina una persona normal que no tiene ninguna experiencia. ¿Te imaginas a tu amigo, o alguien de tu familia, o tal vez tu pareja, viendo que tienes un corte en el brazo no deja de sangrar, y te dice: «Ya sabes… lo desinfectas, tomas una aguja e hilo y te lo coses tu solo…»? Da escalofríos de sólo pensarlo.

Históricamente nuestro desarrollo personal, más basado en avances de conducta, en cambio de creencias, incluso de aspectos de la propia identidad, ha sido un poco «tabú». Desde ir al psicólogo hasta ponerse en manos de un COACH personal o profesional  es algo que han debido «darle normalidad» otros países y otras culturas antes de que en nuestro «mundo mediterráneo», nuestra cultura latina, se haya aceptado abiertamente esa posibilidad…y aún hoy sigue habiendo ciertos reparos a reconocer abiertamente que se está trabajando con ellos.

Curiosamente, la parte física se ha tratado siempre de un modo mucho más abierto…a veces obsesivo. Tratamientos de belleza, clínicas, gimnasios; incluso ir al médico está hoy en día trivializado. Con la debida cordura, es un gesto de normalidad y de no dejar que algún aspecto físico nos haga perder armonía en nuestra vida.

El siguiente paso será el cuidado de nuestro estado interior y nuestra mejora personal. Porque es una gran experiencia tratar por uno mismo de conseguir llegar a los estados que deseamos, a la vida que soñamos. Es una gran satisfacción sortear los obstáculos y llegar al lugar deseado por uno mismo…pero, ¿y si no lo conseguimos?…¿te rendirás? ¿renunciarás a la vida que quieres?

Conozco a muchas personas que estuvieron a punto de rendirse, de aceptar la única posibilidad de fracaso, pero supieron reaccionar a tiempo. Si estás en esa situación, haz como ellos. Busca el apoyo necesario cuando no puedas tú sólo. Busca a alguien que te inspire conocimiento, CONFIANZA. Hazlo con normalidad, piensa, por ejemplo, que a veces intentar arreglar el coche por ti mismo te puede dar a la postre más dolores de cabeza que llevarlo de inicio a un profesional.

Considera que hay personas especializadas en darte los recursos necesarios en el momento adecuado. No andarán el camino por ti, pero te ayudarán a definir el mapa, te enseñaran a usar las herramientas necesarias, te aconsejarán sobre los ritmos adecuados, los momentos de descanso. Te darán aliento cuando las fuerzas te fallen. Cuando no puedas solo… sigue siendo inteligente.

Puedes vivir la vida que deseas, si sabes cómo: www.inspirayavanza.com
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fotografía de psicologosenvenezuela.wordpress.com