Se podría decir que un fracaso ocurre cada vez que invertimos nuestro esfuerzo en algo y no obtenemos los resultados que esperamos. Esta es una afirmación sencilla, fácil de leer y de escribir, pero la verdad es que el fracaso puede convertirse en una experiencia desgarradora que nos cuestiona si realmente hicimos lo correcto o, en los casos más fuertes, si somos tan buenos y capaces como creíamos ser.

Si nos dejamos arrastrar, el fracaso nos puede llevar a una espiral negativa de la que es difícil salir. Es como si todas nuestras expectativas se fueran al suelo y de pronto nos convirtiéramos en presas de la frustración.

Sin embargo, es necesario ampliar nuestra percepción del fracaso: Un fracaso es una experiencia más, puede ser dolorosa, claro, pero podemos salir fortalecidos de ella.

¿Cómo sobrellevar un fracaso?

Si vives un fracaso, aprende de él y sigue adelante.

1. Lo primero que debemos hacer es identificar qué es lo que estamos sintiendo y su alcance. Por ejemplo:

  • ¿Sientes que has cometido un error en el camino?
  • ¿Piensas que quizás es culpa de la suerte, que nunca parece estar de tu lado?
  • O, peor aún, ¿crees que eres tú quien no tiene las capacidades para lograr sus metas?

Responderte estas preguntas será un excelente recurso para que puedas trabajar en blindarte emocionalmente ante este tipo de experiencias. Al final, el fracaso es parte de la vida y no tiene por qué definirte ni causarte un malestar devastador. Por eso, es necesario saber cómo lo experimentas, para así poder hacer un trabajo profundo que te permita modificar creencias que no te permiten seguir adelante y te hacen propenso al malestar.

2. Luego del paso anterior, es hora de que evalúes tus expectativas. Si no dependían de ti, estás poniendo una carga emocional tremenda en algo que se escapa de tu control. Por eso, es fundamental que a partir de ahora traces objetivos que estén dentro de tu zona de acción y te permitan analizar tus progresos de una manera realista.

Cuando trazas metas que dependen de ti, cualquier resultado es un feedback con información sumamente valiosa que te ayudará a reestructurar tus acciones para que se alineen con tus objetivos.

3. Una vez te sientas menos tomado por la decepción, identifica concretamente qué es lo que dependía de ti en esta situación particular, qué puedes cambiar para tener un mejor desempeño y cuál va a ser tu siguiente objetivo. Cuando lo hayas hecho, no esperes más, ¡es hora de seguir adelante!

Pero nunca, nunca, dejes de intentar.

El fracaso es parte del camino al éxito.

Y es que no hay mayor fracaso que no intentar. Lo demás son decepciones provocadas por expectativas que no alcanzamos cumplir, algunas incluso con resultados extraordinarios que no nos complacen (tan solo piensa en esos deportistas que siempre quedan de segundo lugar e igual tienen un excelente desempeño y maravillosas carreras profesionales).

No me queda más que invitarte a trabajar en aquellas cosas que identificaste que podrías mejorar, pero también en la manera como creas tus expectativas. Esto no sólo te ayudará a alcanzar mejores resultados, sino que también te hará sentir mejor, ser más consciente de tu evolución y estar en paz contigo mismo… ¡no tienes nada que perder!

La gestión de las expectativas, el hacerlas en términos que dependan principalmente de ti y la valoración de los resultados en base a aprendizaje, experiencia y progresión suelen ofrecer un mejor escenario para afrontar los retos de la vida.

Luis Gil– Inspira y Avanza.Puedes tener la vida que deseas. Sabemos cómo guiarte: www.inspirayavanza.com

Desarrollo Personal y Profesional.  Mentoring Empresarial. Conferencias y Talleres transformadores.
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Imágenes cortesía de: https://www.danielcolombo.com/5-senales-de-fracaso-en-tu-vida-por-daniel-colombo/, https://www.virgin.com/entrepreneur/entrepreneurs-guide-winning-failure y https://www.projecttimes.com/articles/project-failure-a-catalyst-for-success.html