El exceso de control, como todos los excesos, es nocivo para tu salud y afecta tu desempeño laboral. Muchas personas, queriendo ser los mejores en cada una de las cosas que hacen, terminan volviéndose extremadamente rígidas consigo mismas y con los demás, se plantean expectativas irreales y progresivamente se saturan de tantas preocupaciones que acaban agobiados del malestar.

A lo largo de mi trayectoria profesional, he desempeñado distintas actividades: he sido becario, empleado, directivo y hoy en día soy emprendedor, así que entiendo de primera mano (y desde diferentes puntos de vista) cómo nuestras ganas de lograr la excelencia y alcanzar nuestras expectativas -muchas veces irreales- pueden llevarnos a asumir más responsabilidades de las que podemos manejar y trazar planificaciones estáticas que creemos constituyen la única manera de conseguir nuestros objetivos… aunque esto no sea del todo cierto.

La verdad es que las expectativas son útiles pero muchas veces no son reales, por lo que cuando no las satisfacemos solemos llenarnos de frustración y tendemos a generar más control aún, y adoptar actitudes rígidas, creando un círculo vicioso del que (afortunadamente) hoy podrás ver que podemos salir.

El control.

es beneficioso que aprendas a trazar expectativas realistas

A nivel general, cierto grado de control puede ser útil para no desviarnos a la hora de trabajar por nuestras metas. Sin embargo, una vez que sobrepasamos una cantidad razonable, éste puede convertirse en un elemento limitante que acentúa nuestras inseguridades y nos aísla progresivamente, con lo cual se reducen nuestras posibilidades de salir del círculo vicioso que nosotros mismos hemos creado.

Hablar de exceso de control es hablar de inseguridad… ¿Por qué? Porque cuando el tema del control se nos va de las manos, suele deberse a un profundo temor a no alcanzar nuestros objetivos, a la poca confianza que tenemos en los demás y en sus capacidades (ante lo que asumimos más responsabilidades, queriéndolo hacer todo nosotros mismos) y a que no tenemos la certeza de contar con las habilidades necesarias para enfrentar cualquier imprevisto y superar las dificultades normales del día a día.

Las expectativas.

las expectativas pueden llenarte de ilusión, pero debes estar atentos a que sean factibles y flexibles

Por otro lado, las expectativas son la esperanza de que algo determinado suceda. Tal como podrás intuir, en principio no hay nada malo con ellas, el problema surge cuando lo que perseguimos es una meta irreal y con características inmutables, ya que al no poder obtener alcanzar eso que deseamos podemos llenarnos de frustración y malestar.

Como emprendedor, reconozco el valor de contar con expectativas altas que nos guíen a la excelencia en todo lo que hacemos. Sin embargo, hay que saber calibrar nuestras expectativas… estas deben ser realizables en el momento y contexto en el que nos encontramos, así como también debemos dar cabida a los imprevistos y mostrarnos receptivos a las distintas alternativas existentes para alcanzar lo que queremos (incluso, ¡puede que logremos algo mejor de lo que habíamos imaginado!).

Piensa, por ejemplo, en una persona que se ha trazado el objetivo de bajar una cantidad considerable de peso. Para todos aquellos que se han encontrado en esa situación o conocen a alguien que lo ha intentado, es familiar el deseo de perder varios kilos en un periodo de tiempo muy reducido (lo cual no solo es poco realista, sino nocivo para la salud)… el resultado de esto suele ser que la persona adopta posturas rígidas, repentinamente se torna hostil, se frustra y abandona de manera prematura su meta inicial.

¿Te suena familiar la dificultad para lidiar con el control y las altas expectativas? Buenas noticias: puedes superarla.

a la hora de lidiar con el exceso de control y expectativas irreales, la auto-observación es clave

Tan solo el reconocer que se tiene una dificultad acorta muchísimo el camino para superarla. Si leyendo este artículo logras identificar que en ocasiones el control se escapa de tus manos y que a veces las expectativas que posees terminan traduciéndose en frustraciones, ya has adelantado una parte importante del proceso de auto-observación y solo necesitas determinar cuánto malestar te genera esta situación y si estás dispuesto a trabajar para superarla.

Como has llegado hasta aquí, presumo que estás comprometido con tu desarrollo personal y la mejora en todas las áreas de tu vida, por eso me alegra confesarte que, con un poco de esfuerzo, puedes superar este problema.

Comenzando el trabajo.

Para lidiar con un control muy rígido y expectativas frustrantes y poco realistas, es fundamental que hagas uso de una habilidad que he comentado en post anteriores: la flexibilidad. Lo primero que debes hacer (puedes buscar ayuda profesional si tienes dificultades) es identificar en qué momento comenzaste a aumentar tus niveles de control y su rigidez, así como también reflexionar en por qué son tan importantes cada una de las expectativas que te has trazado.

Posteriormente, puedes diseñar un “plan de acción” en el que el último eslabón sea la expectativa más lejana, pero que entre ella y el momento actual incluyas una serie de metas de menor a mayor complejidad que puedas ir alcanzando conforme progresas en tu trabajo (de esta manera, podrás ser consciente de tus avances y vencerás las frustración que en principio te generaba no alcanzar en poco tiempo tu meta inicial).

Es importante que también comiences a soltar poco a poco el control. Una alternativa es comenzar delegando en otros tareas sencillas, imaginando no uno, sino varios resultados que te satisfagan y dedicando parte del tiempo que invertías saturándote de tareas en tu cuidado personal y en tiempo de calidad con tus seres queridos.

Si sientes que el control viene de situaciones que generaron un gran impacto en tu vida, la hipnosis y sus diferentes técnicas pueden ayudarte en tu voluntad de que puedas superarlas y no te limiten.

Aquí puedes tener una primera toma de contacto con lo que supone, y disfrutar además de una buena relajación que siempre viene bien para trabajar con el control.

 

 

Recuerda que si el control realmente te está generando estrés, ansiedad y frustración, puedes resolverlo. Si lo necesitas, podemos guiarte.

Luis Gil – Inspira y Avanza.

Puedes tener la vida que deseas. Sabemos cómo guiarte: www.inspirayavanza.com

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Imágenes cortesía de: https://www.entrepreneur.com/article/276118, https://completewellbeing.com/article/the-red-signals/, http://www.salud180.com/salud-dia-dia/es-bueno-sonar-despierto, http://www.menshealth.com/guy-wisdom/ceo-dan-lubetzky